miércoles, 12 de diciembre de 2007

risas



Una mujer morena,
resuelta en luna,
se derrama hilo
a hilo sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te tragas la luna
cuando es preciso.
Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en los ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que en el alma al oírte,
bata el espacio.
Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.
Es tu risa la espada
más victoriosa.
Vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor. "
Miguel Hernández
fragmento de las "Nanas de la cebolla"

5 comentarios:

Fernanda Irene dijo...

¡Cuánta ternura hay en Miguel Hernández! Siempre que leo su poesía pienso en su muerte tan triste, tan injusta, y en cómo debió sentirse mientras escribía para su hijo las nanas de la cebolla. Cuándo leo a este poeta me quedo después bastante afligida, menos mal que has acompañado la poesía con un vídeo que siempre consigue hacerme reir. En otro blog que tengo lo subí con el título de "Risoterapia" porque verdaderamente es una terapia mágnifica para desechar las tristezas.

Beso

Irene

gorrión dijo...

....qué palabras más sentidas mi querida Irene de Amor.Es una mezcla de sentimientos los que provoca el leer algo tan lleno de amor y vida como este poema de Miguel Hernández y el saber cómo fue de trágico el final de su vida.
Apelemos siempre a la inocencia de la risa de un niño, capaz de curar y espantar toda sombra...todo horror.
Gracias por tus palabras....emocionas! besosbesos!

Isabel dijo...

Esa nana me encanta, me conmueve. Los niños, los hijos, siempre nos han sabido arrancar las sonrisas en los malos momentos... si no fuera por ellos, a veces la vida no merece la pena ni ser vivida. Un abrazo poético.
http://senderosintrincados.blogspot.com

Anónimo dijo...

Ya había visto el video hace tiempo y me gustó, ahora lo disfruté de nuevo.
Es un buen método la risoterapia para aliviar muchos males, o al menos hacerlos más llevaderos.
Precioso el fragmento que ha elegido, felicito tu buen gusto.
Poesía, palabras que nacen para ser admiradas, ensoñaciones en la ilusión que contagia.
Besos.

Neli.

jorge dijo...

Cuando lei la poesia de Miguel Hernandez por primera vez (principio de los 70)quede prendado.
Luego la he oido cantada.
Hoy estoy entusiasmado de haberla encontrado aqui.
La risa del enano contagiosa. ¡Que facil es hacer reir a un niño!
Sigue embelleciendo nuestra vida, nuestro agradecimiento te llegara para llenar de gracias las palabras de tu bosque.
Un abrazo-carcajada